Montse Cantí  investiga dentro  de estas  formas  que acaba llamándolas  "Fragmentos Desintegrados".

La  base de estas pinturas  el material es en  acrílico, tempera y técnica mixta.

Montse Cantí estuvo trabajando  y el resultado de una serie en formato pequeño fue la que le hizo ver y poder realizar estas pinturas que en realidad quieren representar de formas diversas  la  desfragmentación de la realidad, el caos dentro del caos y el caos dentro del orden. 

Donde todo lo que vemos aparentemente, cada cual con su manera  objetiva o subjetiva  de pensamiento, de  una estructura, imagen, posición, valores, culturas, religiones; todos estas  realidades son anclajes que la mayoría los identificamos  como propios originales, incluso los podemos defender a muerte o no.

Para Montse Cantí Pijoan estas formas le estaban recordando  constantemente,  que nada es tan estático ni tan en conjunto, que cada forma tiene vida propia y que dentro de cada forma de esta vida también esta,  está totalmente dividida en sí misma.

Montse Canti  con estas pinturas de fragmentos desintegrados quiere exponer  lo microcosmos y lo macrocosmos, todo está en su conjunto unificado y separado desintegrado  entre sí,  en este estado existe  y hay todo  un orden  de armonización y unificación que en su conjunto hace que todo funcione entre si de una manera que si no fuera con ese orden caótico dice Montse Cantí que nada podría existir.

En estas  pinturas Montse Cantí  quiere representar el caos que provoca  lo Dionisiaco  con lo Apolínea y demostrar que no tiene que haber una confrontación.  También fue producida de esos sentimientos que ella vivía interiormente, observando que muchos seres humanos estaban en estas connotaciones.